miércoles, 27 de enero de 2016

TU IDIOMA - En el mundo del Texto Educativo.


Javier regresó de Anserma a Manizales como profesor en la Escuela Anexa, la misma en la que participó elaborando los juegos didácticos cuando era estudiante de la Normal Superior. Luego llegó a ser el director de Escuela Anexa y, a la vez, profesor de elaboración de material didáctico en la Normal Superior. Más tarde decide mudarse a Ibagué, en el departamento del Tolima, para trabajar como Maestro Consejero en la reforma normalista. Un año después se retira cuando, según él, “las Normales dejaron de ser normales”. 
Al observar sus clases de español, sus cuadernos de notas y la “preparación de clases”, el doctor Carlos Medellín, fundador del Claustro Moderno de Bogotá, le propuso la elaboración de la serie “Tu Idioma” para la educación primaria. La publicación se inició en 1968, y tuvo gran acogida en Colombia y en el exterior, ya que los libros fueron utilizados en Ecuador y además, en Estados Unidos para el aprendizaje del Español como segunda lengua.




                       




                                                                                                 
Con la publicación de esta serie surge la meta de ampliar su radio de acción pedagógica, de presentar materiales que pretendían motivar el aprendizaje ameno y divertido de la lengua. Su aula de veinte o treinta alumnos se extiende a muchas escuelas y colegios del país y del exterior. También ocurre algo aún más importante: su método influenció la visión pedagógica de sus colegas y la de los padres de familia, que encontraron en esta nueva visión del texto escolar una oportunidad amable y práctica de participar en las actividades de sus hijos.
Pero este gran alcance pedagógico logrado con la aceptación de sus textos escolares no le impidió observar que, para el aprendizaje inicial de la lecto-escritura, el punto de partida no sería la cartilla; al contrario, ésta sería el punto de llegada, como resultado del descubrimiento, la experimentación, la demostración y la comprobación. El modelo dinámico del dominó era la obsesión.

Pese a que estas publicaciones despertaron buena acogida dentro del profesorado, yo sentía que seguían siendo materiales muy estáticos. Quiero decir, los libros de texto son materiales fundamentales para la enseñanza, pero su manejo por parte de los estudiantes -sobre todo en esa época- tendía a ser demasiado pasivo, carente de dinámica, algo inamovible, ya hecho. Más que una propuesta activa de aprendizaje, los textos representaban una propuesta estática de seguimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario